lunes, 25 de junio de 2018



DE OTRO TIEMPO...





La  suave brisa que rozó mi cara…no volverá a hacerlo…
La gota de lluvia que mojó mi mano…ya estalló en el cuelo…
El murmullo de las palomas en el árbol, la caricia de su mano en mi pelo, el gorjeo de ese pichón en su nido, el canto de ese hornero en esa rama, la sonrisa de mi hijo, esa gota de rocío con la que amaneció esa rosa, su aliento en mi cuello esta mañana, su suspiro cuando mi mano acarició su cara, el rayo de sol que entibió mi frente … ya pasaron … ya no existen …
Llegará otra brisa, otra gota, otros gorjeos, otros suspiros … pero serán otros.





                     

           SIN PALABRAS



De pronto el silencio se destrozó con un llanto. Un sollozo agudo  y al mismo tiempo grave transmitía las sensaciones que atravesaban el ahogo del alma de quien lo emitía.  Angustia, desconsuelo, dolor, desasosiego, desesperanza… .

Todo transcurrió en el interior de alguien.  No salió al exterior.  Nadie escuchó nada.  Sólo vieron a un ser impávido que transitaba por la vida con el esbozo de una sonrisa.-

viernes, 6 de noviembre de 2015

PARECÍA QUE IBA A SER UN DÍA COMO CUALQUIER OTRO...






Hay cosas que sacuden la estantería de la vida, que creíamos tener bien acomodadas. O, al menos, acomodadas a nuestro gusto.
Como en otras ocasiones, entré al Hospital Italiano a retirar resultados de estudios. Sabiendo que diariamente hay  misa a las 5 entré a la capillita.
Entró el cura, fue a la sacristía y volvió a salir. Una monjita nos dijo “va a tardar un poco … el padre fue a neonatología porque falleció un bebe”.
Sentí un escalofrío, como si la muerte misma  hubiera pasado a mi lado y me hubiera rozado con el borde de su capa.                                                                                                                    Quedé mirando la nada  y mansamente comenzaron a brotar lágrimas que no pude contener casi durante toda la misa.  
Pensé preguntar dónde estaban los papás del chiquito … pero para qué. ¿ Qué podría hacer para aliviar su dolor? Ni abrazarlos porque no los conozco. ¿ Qué podría decirles ¿                       ¿ Qué se le dice a quien acaba de perder a su hijo, que no suene vacío o que “realmente” pueda confortarlo ¿   Nada!!!
 Quedaron en mi oído muchas frases vanas!!!  Como quedaron en mis ojos y en mi corazón aquéllas miradas profundas y aquéllos abrazos cálidos que atesoraré por siempre.
Ojalá nunca pierda la capacidad de vivir el día a día … el minuto a minuto. Que nunca deje de vivir intensamente las miradas, las sonrisas, los besos y abrazos de hola y chau.  Que  pueda seguir creciendo en el “arte” de valorar la vida.

Y parecía que iba a ser un día como cualquier otro …

Al  poner en contacto la camioneta escuché en la radio un intercambio de agravios en la lucha por el poder …

jueves, 27 de febrero de 2014

Va

Con mirada distante, con la manos cansadas,
con el alma hecha trizas colgando de su espalda.
Con la cabeza harta de cientos de palabras
que el mundo le vomita , sin saber qué le pasa;
va pisando la vida mientras su vida sangra.

Y, emulando al ser viejo que otrora caminara
con sus mismos zapatos, pero sin ésta carga,
dibuja mil sonrisas, su risa la acompaña,
reparte al mundo abrazos, esconde la nostalgia


que le taladra el pecho…mientras la gente habla

martes, 14 de enero de 2014

SILENCIO

La casa era grande... los ambientes espaciosos
Desde todos los rincones surgían charlas..juegos..risas..música
Hay quienes podrían considerarlo aturdidor
En realidad era todo un canto a la vida!!!

Con los años  ... en la casa grande de ambientes espaciosos ... silencio.

De tanto en tanto, aquéllo se repite y queda resonando por días en la casa y en el alma.

Bendición el haberlo disfrutado y seguirlo disfrutando.-

jueves, 16 de mayo de 2013

jueves, 9 de mayo de 2013

Va llegando despacito...sigilosamente. Una brisa un poco más fresca, unas hojas amarillentas que revolotean en el pasto...y...de pronto... un atardecer desgarrador. Un atardecer con esos colores tán particulares que lo tornan invasivo. Un atardecer que por un lado estremece contemplar y, por otro, atrae la mirada con tánta fuerza como si tuviera un poder hipnótico, hasta que de pronto...nos arranca una lágrima.
Y en ese momento notamos que llegó el otoño.-